3 de febrero de 2010

Hasta que el dinero nos separe

Por El Mercurio / GDA
Muchas relaciones se ponen a prueba cuando ella gana más que él.
Cuando la mujer gana más dinero, lo peor del hombre y la mujer puede aflorar. Como toda situación que rompe con los cánones establecidos, para muchas parejas se puede tornar en una experiencia difícil de lidiar y que puede dejar damnificados si no se lleva de la mejor forma.

Este escenario donde la mujer es quien lleva las riendas, económicamente hablando, ya fue objeto de análisis en un estudio recientemente dado a conocer en EE.UU. en el que se derribó el infranqueable modelo del hombre como principal proveedor de la familia. Este fenómeno bautizado como “el ascenso de las esposas” vino a remecer todo lo visto antes y reveló que cada vez más mujeres tienen más educación que sus maridos y en uno de cada cinco matrimonios ellas son las primeras generadoras de dinero. Es más, asegura que con el matrimonio, ellos son los que salen ganando ahora.
Si bien muchas parejas logran superar las cargas sociales y comprenden que el dinero no define los roles en su relación, otras sucumben a lo impuesto por los esquemas tradicionales, mostrando sus peores caras.
Lejos, uno de los principales afectados es el ego masculino que ve cómo pierde el pedestal del poder económico y que ha sido validado por patrones tradicionales. “Cuando una mujer gana más dinero se produce un deterioro de la identidad del hombre”, señala el sociólogo Rodrigo Larraín.

En él se daña el orgullo y la autoestima y se genera una posición de dependencia similar a la que tienen los hijos por no ser los principales proveedores. “El orgullo masculino queda oculto. Hay un problema de un ‘bajoneo’ del hombre, dado que se supone que es el amo de la casa y cuando la mujer gana más o tiene un trabajo similar, la mujer empieza a tener otro trato con el marido. En el fondo, si tiene hijos lo va a tratar como un hijo también”, revela el sexólogo Eduardo Pino.
Ellos incluso deben asumir labores domésticas que en el pasado nunca hubieran hecho. Así lo reveló el informe español “Panorama Social 10”, elaborado por María José González y Teresa Jurado, donde se asegura que el cambio de roles en la vida doméstica se da mucho más cuando ellas ganan más dinero.
Mientras, la mujer se siente a sus anchas: tiene mayor poder adquisitivo y mayor libertad para tomar decisiones que la afecten a ella y a su familia. En ese momento ella asume el rol que tradicionalmente ha tenido el hombre y espera que se haga todo lo que ella diga.
Como explica el doctor Pino, “si la mujer gana más dinero, el hombre se cae del pedestal ella empieza a perderle el respeto. Ellas se convierten en las personas que mandan en la casa y no existe el mismo trato que hay cuando la situación es inversa porque hay una dependencia absoluta. Cuando ella gana más dinero, pone sus condiciones y hace una serie de cosas que en otro escenario no haría”.
La idea es minimizar al hombre y mostrar frente a cualquier conflicto o discrepancia que ella es la que gana más dinero y, por lo tanto, ella es la que tiene más “calidad moral” para levantar la voz.
Sin embargo, el sexólogo Álvaro Gómez es cauto en señalar los matices que pueden presentarse en cada pareja. A juicio del especialista, factores como el estado mental de ambos es clave, especialmente para el hombre que enfrenta una posición más difícil: “si el hombre es sano mentalmente y no tiene reflejos o espejos mentales en donde estas cosas se sacan en cara, entonces él se va a relacionar bien”, manifiesta Gómez.
Pero sobre todo, está la calidad del amor que ambos se profesan y que debería primar en sus formas de actuar y en las decisiones que tomen. Si éste existe y goza de vitalidad, historias con conflictos de poder de por medio no deberían existir.
“Cuando la mujer gana plata y quiere al hombre no hay problema, pero cuando no lo quiere sí hay problemas. Eso es lo que hace la gran diferencia”, vaticina Gómez.

Uno de cada 4 niños ha enviado porno

Por El Universal /GDA
Chicos de entre 6 y 15 años han tenido conversaciones vía webcam con extraños

Uno de cada cuatro niños ha enviado o le han enviado pornografía a través de correos electrónicos, según reveló una nueva encuesta publicada por el Telegraph.
El mismo estudio señaló que uno de cada 20 menores, de edades entre 6 y 15 años, ha sostenido conversaciones vía webcam con extraños y uno de cada 50 se ha encontrado cara a cara con un extraño después de establecer contacto en internet.

La encuesta, que se hizo a 500 niños en el Reino Unido, encontró que el comportamiento de los menores cuando están en línea dista mucho del que tienen en la vida real, principalmente por la falta de entendimiento de los padres sobre los hábitos de internet y las medidas básicas de precaución
Entre otros datos, el estudio reveló que seis de cada 10 menores ha mentido a sus padres sobre las páginas que visitan en internet, y la mitad de ellos asegura que borra el historial web de sus computadoras para que los padres encuentren los websites que visitan.

Al referirse al cyber-bulling, 11% de los entrevistados dijo haber sido víctima de éste o haber acosado a alguien más vía internet.

27 de enero de 2010

Cómo saber si es tu media naranja

¿Qué hace especial a una persona? ¿Cuál es la razón por la que la escogemos?
Por El Comercio / Perú / GDA

Él está saliendo con alguien, todo va bien y, entonces… ¡zas! Ella hace algo pequeño que parece no tener consecuencias pero que lleva a que él se enamore profundamente. ¿Cuál fue ese pequeño elemento que cambió su opinión de “ella es divertida” a “ella es mi otra mitad”? Según Kristin Bailey Murphy, autora de varios artículos sobre las relaciones de pareja, esto les sucede a la mayoría de hombres tarde o temprano.
“Lo cierto es que los hombres, aunque se crea lo contrario, están mucho más dispuestos que las mujeres a caminar por esa ruta de la memoria y revelar los momentos claves que les permitieron darse cuenta de que “ella era la media naranja”, es la conclusión que también comparte la doctora Catherine Cardinal, experta en relaciones de pareja y autora del bestseller ‘La cura para la vida en común’, quien explica en su obra que las mujeres en todo lugar pueden aprender de las historias de los romances que han terminado en una unión formal y que sirven como inspiración para poder determinar si la elección ha sido la correcta. Aquí les presentamos algunos escenarios muy motivadores:
1. Increíble sentido del humor“A poco tiempo de haber iniciado nuestra relación, Amelia inesperadamente apareció en el set del lugar en donde estábamos filmando la escena de una película que era en verdad algo cruda. Yo había salido con varias chicas que se habían sentido incómodas con escenas como estas y pensaba eran normales, por eso me sentí aliviado y al mismo tiempo sorprendido al ver que la escena la hizo reír. En realidad se rió tanto que las lágrimas rodaban por sus mejillas y casi no podía respirar. Fue entonces cuando me di cuenta de que ella era “mi media naranja”, la mujer con la que quería compartir mi vida. Dos meses más tarde le propuse matrimonio y estamos juntos 10 maravillosos años".
Un sentido del humor compartido es esencial. Ser honestos, no importa cuánto se ame a alguien, pero la vida juntos se convertirá en algo aburrido si uno no se ríe de lo que va sucediendo día a día. “Escoger a alguien que no es rígida y que puede reír hasta explotar, especialmente sobre las cosas que encontramos divertidas, es como sacarse la lotería”, dice la doctora Cardinal, pues esto asegura a la pareja una vida animada y llena de momentos agradables. “Es maravilloso descubrir que nuestra pareja nos considera divertidos, entretenidos, personas con capacidad para reír y disfrutar de todo y de todos”, señala.

2. “Ella me retó a hacer lo correcto”"Me di cuenta de que Mariana era la persona indicada cuando ella me motivó a trabajar para superar una situación difícil que tenía con un compañero de trabajo. Ella me permitió ventilar mis ideas pero, al mismo tiempo, me retó a ver las cosas desde otra perspectiva y a no tomar el camino fácil o sea el de ignorar la situación, lo que fue mi primer impulso. Gracias a su influencia, pude acercarme a mi compañero de trabajo y lograr una mejor comprensión de lo que estaba sucediendo. Luego de esta experiencia supe que Mariana nunca caminaría detrás mío sino que sería una compañera que siempre estaría a mi lado”.
Los desacuerdos pueden acercar a la pareja. Es fácil apoyar de manera incondicional todas y cada una de las decisiones de alguien. Retando a la pareja a enfrentar ciertos estándares se ganarán muchos más puntos al demostrar que se tiene entereza y determinación.
“Quienquiera que le motive a enfrentar un reto con seguridad será más consistente y predecible como pareja, como socio y esto le permitirá darse cuenta de que a menos que se permita al otro crecer no habrá un crecimiento como pareja”, anota la doctora Cardinal.

3. Respeta mi gran afición a costa de nuestro tiempo juntos
“Yo sabía que Susana era una mujer encantadora cuando fue capaz de no criticarme por ser un sufridor. Esto era muy importante porque mis novias anteriores siempre se enojaban cuando me iba a surfear en lugar de pasar cada segundo con ellas. En una ocasión Susana me acompañó en un viaje de ocho horas desde mi ciudad de origen hasta la playa sólo para que pudiera sumergirme en las aguas del mar y así ha sido desde entonces. ¿Cómo no estar loco por ella? Ella me permite hacer lo que me gusta porque sabe que así me siento feliz y realizado, y eso me convierte en una mejor persona”.
Respetar los intereses de la pareja crea mayor intimidad. Todos los humanos necesitan una pasión personal o dos, de otra manera no llegan a sentirse realizados. Permitirle a la pareja que encuentre su satisfacción interior es la clave para que él o ella se sienta feliz con la vida, con su pareja y con todo lo que le rodea. “Cuando se piense en el tiempo que se pasa juntos se debe recordar que es la calidad lo que cuenta y no la cantidad. Una persona que nos valora, saca el mayor provecho al tiempo que se pasa en pareja y no reprocha las separaciones porque maduramente ha comprendido que es parte del acuerdo y que cada uno debe mantener su individualidad para que las cosas funcionen mejor”, anota la doctora Cardinal.

4. Respeta mis malos hábitos
“Isabel es la única mujer con la que he salido que no se siente insultada por mis malos hábitos. Si me extralimito en mis habladurías no se enoja. Supe que era la mujer de mi vida cuando una noche en que me estaba cortando las uñas de los pies un pedazo de uña salió volando y se estampó en su cara. La mayoría de mujeres se habría enfurecido, pero ella solo empezó a reír y me pellizcó en el brazo como castigo. Obviamente tengo algunos malos hábitos pero ella sabe cómo manejarlos y, poco a poco, me ha ido enseñando a ser más cuidadoso pero jamás se ha enojado o me ha atacado por ello. Soy el hombre más afortunado del mundo".
Acéptalo con sus flaquezas y él te amará por siempre. La doctora Cardinal asegura que la tolerancia es vital en una relación y que todos tenemos malos hábitos, pero que a través de este comportamiento seguiremos compartiendo días maravillosos con quienes amamos y estaremos seguros y cómodos.

25 de enero de 2010

Peligros y efectos del alcohol

Por Asexoría
De acuerdo a información publicada por el Ministerio de Sanidad y Consumo de España en su guía sobre drogas; el consumo de alcohol...

durante los fines de semana, sobre todo entre los jóvenes, se ha convertido en un problema de salud pública. Las investigaciones desarrolladas en los últimos treinta años, han demostrado que el consumo excesivo de alcohol puede provocar graves trastornos físicos, psicológicos y del comportamiento. El riesgo de padecer estos trastornos a lo largo de la vida es mayor cuando este consumo se inicia en la adolescencia. Los problemas derivados del abuso de alcohol pueden producirse tanto a corto como a largo plazo.
EFECTOS A CORTO PLAZO:
El abuso de alcohol conlleva los siguientes riesgos:
• Se puede llegar a la intoxicación etílica, que puede provocar un coma e incluso la muerte.
• Favorece conductas de riesgo, ya que el alcohol desinhibe y, además, provoca una falsa sensación de seguridad. Por ello, está relacionado con accidentes de tráfico y laborales o con prácticas sexuales de riesgo que pueden llevar a contraer enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.
• Intoxicaciones etílicas en menores. Las intoxicaciones etílicas en menores durante los fines de semana han aumentado en los últimos años. Según un estudio de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas, el 48,6 % de los menores de 12 a 18 años atendidos por intoxicación en urgencias hospitalarias, habían consumido alcohol y/o drogas ilegales. El 67,1% de ellos acudió entre las 20 h del viernes a las 9h del lunes. El 92,9% había consumido alcohol (un 10% de éstos consumieron además drogas ilegales) y el 7,1% restante consumió únicamente drogas ilegales.
EFECTOS A LARGO PLAZO:
El consumo excesivo de alcohol puede provocar importantes problemas de salud, conflictos familiares y sociales. Estos efectos pueden presentarse incluso en el caso de personas que no hayan desarrollado una dependencia y, por tanto, no sean consideradas alcohólicas. Destacan los siguientes:
• Hipertensión arterial
• Alteraciones del sueño
• Gastritis
• Agresividad
• Úlcera gastroduodenal
• Depresión
• Cirrosis hepática
• Disfunciones sexuales
• Cardiopatías
• Deterioro cognitivo
• Encefalopatías
• Demencia
• Cáncer
• Psicosis
Una de las consecuencias más graves del consumo excesivo de alcohol es el alcoholismo o dependencia alcohólica. Se trata de una enfermedad caracterizada por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas a un nivel que interfiere con la salud física o mental de la persona y con sus responsabilidades familiares, laborales y sociales. El riesgo de desarrollar alcoholismo depende de varios factores, a destacar:
• La vulnerabilidad individual: los hijos de padre o madre alcohólica tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas con el alcohol, sobre todo si son varones. También tienen más riesgo aquellos que lo utilizan para aliviar el malestar psicológico o superar sus problemas personales.
• La edad de inicio: cuanto antes se empieza a beber, más riesgo existe de desarrollar dependencia en la edad adulta.
• La cantidad que se bebe: aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que no hay una cantidad “segura” por debajo de la cual no haya riesgos.
DESMITIFICANDO EL ALCOHOL:
Mito:
Beber alcohol sólo los fines de semana no produce daños en el organismo.
Realidad:
El daño que provoca el alcohol depende del llamado “patrón de consumo”, es decir, de la cantidad (a mayor cantidad, mayor daño) y de la intensidad (la misma cantidad concentrada en menos tiempo es más dañina). También existe el riesgo de convertirse en un hábito, hasta el punto de no divertirse sin beber.
Mito:
El consumo de alcohol ayuda a salir de las horas bajas, a superar el cansancio y a estar más animado y en forma.
Realidad:
El consumo abusivo de alcohol hace perder el control sobre las emociones y sentimientos. Tras una breve sensación de bienestar, si se está triste o deprimido, esta situación se agudiza. Asimismo, se produce una mayor fatiga física y más sueño; también se pierde fuerza y coordinación.
Mito:
El consumo de alcohol hace entrar en calor y combate el frío.
Realidad:
El alcohol produce una sensación momentánea de calor al dilatar los vasos sanguíneos y dirigir la sangre hacia la superficie de la piel, pero en poco tiempo la temperatura interior del cuerpo disminuye y se siente más frío. Por eso, en situaciones de embriaguez hay que abrigar y proporcionar calor a la persona y nunca intentar espabilarla con duchas frías.27
Mito:
El alcohol es un alimento.
Realidad:
El alcohol engorda pero no alimenta. Al contrario, aumenta la producción de grasa en el organismo.
Mito:
El alcohol es bueno para el corazón.
Realidad:
Diversos estudios han puesto de manifiesto que en adultos, el consumo moderado de alcohol disminuye el riesgo de padecer enfermedades de corazón, pero estos efectos beneficiosos no aparecen en todas las personas ni en todos los casos.
Mito:
El alcohol facilita las relaciones sexuales.
Realidad:
Al contrario, el consumo abusivo muchas veces dificulta o incluso impide unas relaciones sexuales plenas, provocando impotencia y otras disfunciones asociadas.
Mito:
El que más aguanta el alcohol es porque es más fuerte.
Realidad:
No existe relación alguna entre fortaleza o virilidad y “aguantar” un mayor consumo de alcohol. Si se aguanta mucho puede ser que el organismo se haya acostumbrado. Ha desarrollado tolerancia al alcohol y eso no significa que haga menos daño, sino que hay más riesgo de convertirse en dependiente y, por tanto, en alcohólico.
Fuente: Ministerio de Sanidad y Consumo en España

Decidir si o no a las Relaciones Sexuales.

Por Asexoría
Como adolescente o joven, tal vez has estado pensando lo que significa estar involucrad@ en una relación de tipo sexual genital. Es decidir tener relaciones sexuales es una GRAN decisión, ya que involucra tanto a tu cuerpo como a tus emociones.
Necesitas estar segur@ que es la decisión correcta para ti. Hay muchas cosas que necesitas pensar antes de decidir tener sexo, incluyendo si ésta es la persona correcta, el tiempo correcto en tu vida, y cómo te sentirás si se termina la relación. Si aún así decides tener sexo, definitivamente necesitas pensar primero sobre cómo vas a enfrentarte a embarazarte o adquirir una Infección de Transmisión Sexual (ITS).
Es una buena idea discutir todas tus opciones y todas las preocupaciones que puedas tener para que tomes una decisión correcta. Este puede ser un tiempo de mucha confusión para tí y siempre es bueno tener alguien con quién hablar, busca a alguien que realmente te pueda ayudar.
Para tomar esa decisión tan importante te invito a que reflecciones, veas si estás list@ para tener una relación sexual:
¿Es completamente una decisión tuya el tener relaciones sexuales? (significa que no sientes presión de otros, incluyendo tu pareja, para tener sexo).
¿Es tu decisión tener sexo basada en las razones correctas? (No debería estar basada en presión por tus compañeros, el deseo de encajar en el grupo o por hacer feliz a tu pareja o por la creencia de que el sexo hará la relación con tu pareja más cercana o mejor. Si decides tener sexo, debe ser porque te sientes emocional y físicamente list@ y tu pareja debe ser alguien que ames, confíes y respetes).
¿Crees que tu pareja respetaría cualquier decisión que tomaras sobre tener o no tener relaciones?
¿Confías y respetas a tu pareja?
¿Tu pareja confía y te respeta plenamente?
¿Eres capaz de hablar cómodamente con tu pareja sobre las consecuencias?
¿Tú y tu pareja han hablado acerca de lo que ambos harán si se embarazan o adquieren una Infección de Transmisión Sexual (ITS)?
Si contestaste que NO a cualquiera de estas preguntas, te invito a que reflexiones sobre esperar. Si piensas que deberías tener relaciones sexuales porque otros lo quieren o sientes que deberías ya que todo el mundo las está teniendo, etc... estas no son las razones correctas. Mira dentro de ti, escucha lo que tu voz interior te pide, solo tu puedes proteger tu intimidad y hacer lo que la voz de tu corazón te pide. Si tu pareja verdaderamente TE AMA y TE RESPETA no te presionará, por el contrario, valorará tu decisión de esperar.
si haz decidido llevar una vida sexual activa con tu pareja, les sugiero acudan juntos a un ginecólogo para que los oriente de la mejor manera con respecto a la salud sexual y reproductiva, sin ponerse en riesgo. Ámate tu y cuídate a ti, sólo de está manera podrás amar a tu pareja...

19 de enero de 2010

El rompimiento amoroso por “falta de comunicación”

Es muy frecuente en psicoterapia de pareja escuchar repetidamente que el distanciamiento o hasta la separación definitiva, sea el resultado de una “falta de comunicación”.
A continuación describo brevemente el “como sí” se puede lograr una comunicación mas efectiva.
Comunicarse parece fácil, y todos pensamos que somos unos expertos en ello. Al fin y al cabo, no ha dejado de hablar desde que era niño y habitualmente surge de forma natural y espontánea. Usted se limita a abrir la boca y las palabras fluyen solas. Cuando se siente feliz y efectivamente ligado a alguien, resulta fácil comunicarse bien. Usted está a gusto, la otra persona está a gusto y todo parece de color rosa. Es durante una disputa importante o durante un conflicto con otra persona cuando descubre si, realmente, se comunica bien. ¿Cómo reacciona ante las críticas? ¿Qué responde cuando la otra persona se muestra poco razonable y se resiste a escuchar su punto de vista? ¿Hasta que punto se comunica bien cuando se siente vulnerable o dolido?
Existen muy pocas personas que sepan comunicarse eficazmente en estas situaciones. Pero éstas son, justamente, las situaciones en las que una buena comunicación resulta de vital importancia. La llave que nos abre las puertas a una relación amorosa, a la amistad, al éxito en los negocios, es la capacidad de manejar exitosamente el conflicto. Las personas muestran muchas dificultades a este nivel. Los maridos no se comunican bien con sus esposas. Los amigos se comunican mal entre ellos. Los diversos miembros de la familia manejan muchas veces muy mal los conflictos y las desavenencias.
¿Desearía aprender a comunicarse mejor? En primer lugar, veamos si podemos definir lo que significa buena y mala comunicación. La buena comunicación tiene dos características: usted expresa sus sentimientos de forma abierta y directa y anima a la otra persona a hacer lo mismo. Usted explica cómo piensa y cómo se siente e intenta escuchar y comprender lo que la otra persona piensa y siente. De acuerdo con esta definición, las ideas y los sentimientos de ambas personas son importantes.
Al igual que la buena comunicación implica expresarse uno mismo y escuchar, la mala comunicación implica la negativa a compartir sus sentimientos abiertamente o a escuchar lo que la otra persona tiene que decirnos.
Adoptar una postura discutidora y defensiva es un signo de mala comunicación. Usted contradice a la otra persona sin intentar comprender sus sentimientos. Proyecta mensajes sutiles que dicen: “Sólo me interesa divulgar mis propios sentimientos e insistir en que estés de acuerdo conmigo”.
Otro signo de mala comunicación es negar sus propios sentimientos y mostrarlos de forma indirecta, comportándose de forma despectiva o adoptando un tono sarcástico. Esto se denomina “agresividad pasiva”. La agresividad activa es, igualmente, señal de mala comunicación, cuando reta a la otra persona, la amenaza o plantea un ultimátum. La lista de “características de mala comunicación” que se describen a continuación clarificará lo que no debe hacer cuando intenta un conflicto con alguien.
Es posible que reconozca diversos malos hábitos que le crean alguno que otro problema. El cambio de estas actitudes puede mejorar considerablemente el modo de relacionarse con las demás personas y privarle de considerables disgustos.
* RAZÓN: usted insiste en que tiene razón y en que la otra persona está equivocada.* CULPA: usted afirma que la otra persona es la culpable de que haya surgido el problema. no admite haber hecho algo mal ni reconoce algún defecto.* CONTRAATAQUE: en lugar de reconocer cómo se siente la otra persona, usted responde a su crítica criticándola.* DESVIACIÓN: en lugar de ocuparse de cómo se sienten ambos en el momento presente, enumera toda una lista de motivos de queja sobre injusticias ocurridas en el pasado.* Afirmaciones del tipo “me siento”: usted expresa sus sentimientos con afirmaciones del tipo “me siento” (como por ejemplo, “me siento preocupado”), más que con afirmaciones tipo “tú” (como por ejemplo, “Tú estás equivocado!” o ¿Tú me estás poniendo furioso”).* Técnica del halago: usted encuentra algo realmente positivo que decir a la otra persona, incluso cuando la discusión está en su máximo apogeo. Esto indica que respeta a la otra persona por mucho que estén enfrentados el uno con el otro.
Como podrán darse cuenta, se pueden evitar muchos problemas de pareja eliminando viejos vicios al comunicarse. Recuerden expresarse siempre en primera persona, hablar de sus sentimientos y de no echar culpas.
Por: Esp. TREC América Rodríguez de Allende (psicóloga)
Fuente: alma

29 de diciembre de 2009

Consejos para mejorar la comunicación de las parejas


¿Qué hacer para que te escuche?
Por Ángela Tapia / EFE
“ Hay un viejo chiste acerca de que los hombres pierden un 50 por ciento de su capacidad auditiva después de decir: ‘¡Sí, quiero!’ ”, cuenta Marianne J. Legato.
Esta doctora estadounidense, experta en la medicina de género -que propone que “los procesos físicos del cuerpo humano y las experiencias de las enfermedades varían en función del sexo biológico”, asegura en su libro “Por qué los hombres nunca recuerdan y las mujeres nunca olvidan” (Urano) que “por lo visto, los hombres se comunican de una forma radicalmente distinta que las mujeres, y esta diferencia entre ambos sexos es una de las que más fricciones provoca”.
La autora va más lejos, explicando que los problemas de comunicación entre ambos sexos tiene una base biológica, que provoca que ellos escuchen, comprendan y hablen de manera distinta a ellas, e incluso se irriten cuando se les pide atención.
De hecho, “la capacidad masculina de procesar el lenguaje y comprender lo que alguien les dice empieza a disminuir ya a los 35 años, mientras que las mujeres conservamos esta función hasta la menopausia”, cuenta la autora.
Pero ¿qué hacer ante esta situación, cuando -como también concuerda la autora- la comunicación es el pilar que mantiene en el tiempo una relación?
Para eso, Legato incluye todo un capítulo en su libro destinado a consejos que entrega a las mujeres para lograr que su pareja las escuche, basados en su experiencia propia y en la de sus pacientes:
• Haz que te preste atención
Antes de querer entablar una conversación importante para ti, indícale que harás exactamente eso, de una manera suave y sin críticas a su persona, sé clara: “Quiero conversar algo importante contigo”.
• Pídele que te ayude
Legato aclara que el ser pareja no da la obligación de escuchar al otro, aunque sea tan beneficioso para los dos. Por eso, una estratagema para captar la atención podría ser algo como “¿me podrías dar tu opinión acerca de este asunto que me pasó?”.
• Elige el momento oportuno para ambos
“Si no esperas que tu esposo esté dispuesto a ayudarte en todo momento -o peor aún, si no le exiges que lo haga-, tendrás más posibilidades de que te dé lo que necesitas”, explica.
• No intentes competir con las distracciones
A esto se refiere la autora con televisión, trabajo o cualquier actividad que tenga al hombre con la vista dividida entre tú y el asunto en cuestión.
• Piensa en positivo
Jamás comiences la conversación con una crítica hacia él. Por ejemplo, “como nunca escuchas nada de lo que te digo, te rogaría que ahora prestaras atención”, no será una frase bienvenida por la pareja. Opta por el consejo de “Pídele que te ayude”.
• Pídele aquello que deseas
Es común en ellos, como explica Legato, que ante un problema, inmediatamente busquen una solución. Es por eso que si sólo quieres desahogarte, explícale de antemano que sólo necesitas un oído que te escuche.
• Díselo con claridad
No te fíes de las señales que tu cuerpo expresa. A veces son confusas o simplemente, no llegan al interlocutor. “Decirle: ‘¡Hoy he tenido un día horrible!’, funciona más que una mirada abatida”, explica la autora.
• Adapta el contenido de tu conversación
Un bonito detalle para la pareja podría ser dejar de insistir en proponer temas de conversación que están lejos de su interés, como podrían ser las plantas, los zapatos de moda u otro asunto por el estilo.
• Exprésate con sencillez
“Si quieres que algo se lleve a cabo, exponlo con claridad y sencillez (…) No ilustres tus puntos con anécdotas; ni siquiera uses adjetivos innecesarios”, explica.
• Cíñete al tema que estás exponiendo
Legato explica lo fácil que es, en una discusión, irse por las ramas y comenzar a soltar la lista de actitudes de la pareja que no han sido del todo acertadas durante el último tiempo. Es por esa razón que aconseja no salirse del tema por el que comenzó el desacuerdo actual.
• Créete lo que estás oyendo
Si has comenzado a salir con un hombre que de buenas a primeras lanza una frase del estilo: “En mi vida sólo tengo tiempo para mi trabajo”, créele, porque así será, dice.
• Termina la conversación antes de que pierda el interés
Hay que admitir que a veces las conversaciones aburren o que la otra persona, simplemente, no está con ánimo de continuar con el tema. Legato propone pedirle a la pareja si le gustaría retomar más adelante el diálogo.
• Exponlo. Detente. No sigas
“Expón tus puntos con la mayor precisión y brevedad posible, y después detente. Deja de hablar, pensar o intentar obtener una respuesta”, aconseja la autora.
• Resume los puntos
En caso de desacuerdos, a Legato le ha funcionado resumir los asuntos en concisas conclusiones, de manera positiva, siempre evitando la crítica.

Esposos y Padres

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