11 de noviembre de 2009

¿Cómo actuar ante las actitudes agresivas de los adolescentes?

La hostilidad de los padres y la falta de comunicación son factores que predicen las conductas violentas.
Por El Tiempo/ Colombia/ GDA
De niño a joven autónomo: a veces el paso de una etapa a otra incluye conductas chocantes para los adultos. Los comportamientos agresivos requieren más atención.
La divulgación de un informe en España sobre la creciente agresividad y conductas violentas de los adolescentes generó en los últimos días fuertes reacciones entre organizaciones de padres y profesionales de salud mental, que piden atención al problema.
Los datos de ese estudio fueron recogidos por otra investigación sobre el tema, llevada a cabo entre niños y adolescentes de los 8 a los 17 años, y publicada en el 'International Journal of Psychology and Psychological Therapy'.
Entre los datos adicionales que aportó este estudio está el hecho de que los niveles de agresión son más altos en los hombres que en las mujeres. Y señaló, entre los factores que mejor predicen las conductas violentas a estas edades, la hostilidad materna o paterna, la falta de comunicación con los hijos y un bajo control de los mismos.

Rafael Vásquez, psiquiatra especializado en niños y adolescentes, dice que si bien no hay estudios en Colombia que permitan detectar tendencias similares, asegura que casos extremos como los registrados en España son la excepción y no la norma.

"La rebeldía descrita por los estudios puede calificarse como trastorno oposicional desafiante, que suele estar asociado a adolescentes con trastorno de déficit de atención; se trata de un fenómeno más complejo, de baja frecuencia, que necesita tratamiento", dice Vásquez.
De acuerdo con el especialista, el reclamo más frecuente de los papás tiene que ver con conductas oposicionales, "se quejan de la mala cara que ponen sus hijos cuando deben hacer tareas familiares que les importan mucho a ellos, pero no a los jóvenes".
Este tipo de actitudes son naturales -asegura Vásquez- en la etapa de transición de toda persona de la adolescencia a la adultez, "sucede que lo que les atraía hasta este punto ya no les gusta; quieren tener sus propios intereses y procuran que se parezcan poco o nada a los de sus papás, para separarse de ellos e intentar desarrollar autonomía. A veces eso genera rupturas y conflictos".
En algunos casos ese paso puede darse en una forma dolorosa, a través de la actitud hostil de los adolescentes, "estamos hablando de situaciones extremas de violencia, a las que se llega por repetición y escalamiento gradual. Se hacen y se dicen cosas cada vez más ofensivas y descalificadoras", dice Vásquez, quien advierte que estas actitudes son mutuas, "los papás se incluyen en esta escalada, y activamente provocan y estimulan el enfrentamiento".
La psiquiatra Olga Albornoz asegura que las consultas por las actitudes impulsivas y agresivas de los adolescentes son frecuentes. "Eso nos lleva a preguntarnos, ¿qué ha cambiado? ¿Los adolescentes? ¿El entorno? ¿Los patrones de crianza? Una causa puede ser que los niños están creciendo con menos familia que los oriente y construya con ellos normas y límites", explica.
Asegura que a lo largo de la crianza debe ser claro para toda la familia que hay cosas fundamentales, entre las que se cuentan los valores y la ética, que no se negocian.
En torno a lo demás, que puede ajustarse, se puede llegar a acuerdos. Y pone por ejemplo la educación: "Ir al colegio a aprender y a respetar a los demás es algo que no se negocia; en cambio si el muchacho quiere tener el pelo un poco más largo, sí", dice.
Recomendaciones
-Hay que tenerles paciencia y razonar con ellos
-Empieza por entender que tu hijo adolescente está creciendo, cambiando y que quiere vivir su propia experiencia. Hay que estar dispuestos a variar las normas con las que se orientó su crianza cuando era niño, en forma sostenida.
-No dejes a un lado las manifestaciones de afecto y de apoyo.
-Siempre que le pidas algo, ten a la mano las razones y explícaselas de ser necesario.
-Lo menos aconsejable, ante un adolescente rudo, irascible y grosero, es que lo ataques o que actúes de la misma forma, pues se puede caer en una pelea en la cual nadie razona.
-Cuando la agresión ocurre lo mejor es que evites la situación, abandones el lugar y guardes silencio. Una vez el ambiente de ataque termine, empieza a razonar con él sobre lo que pasó.
-Si el problema se torna repetitivo y crónico, consulta con un profesional que pueda ayudarle al adolescente a recuperar su ritmo de crecimiento

10 de noviembre de 2009

¿Eres una buena esposa?

Expertos dan recomendaciones para no sumarse a la estadística de divorcios.
Por El Mercurio / GDA
La pregunta parece fuera de los tiempos. En pleno siglo 21, cuestionar a una mujer bajo los parámetros de la década de los 50 puede resultar un acto machista que pocos están dispuestos a soportar.
Pero la realidad de los divorcios y las nuevas figuras de esposas que se han presentado en estos días, hacen necesario que las mujeres casadas se hagan la preguntan.
Así lo estimó el Times Online (The Sunday Times), quien estimuló a sus lectores a analizar su situación ¿En el 2009, quiere una mujer ser buena en su trabajo, buena madre, buen amiga, buena hija, buena para su edad, buena en la cama, pero, por sobre todo, una buena esposa?
El tema es algo que se cuestionan mucho en el mundo al ver la imagen de Michelle Obama, quien pareciera que ha logrado el justo equilibrio entre ser buena esposa y no perder por ello su identidad o individualidad.
En medio de estas divagaciones, Times Online trae a colación la reflexión de una joven ejecutiva de treinta años que afirma: “No me digan que tengo que ser una buena esposa, pero tampoco quiero convertirme en una divorciada”. A lo que sumó el comentario de una joven casada que vio cerca la señal del divorcio y señaló: “yo no sé que es ser una buena esposa, pero tampoco sabía que era ser esposa”.
Es más, plantea que en un mundo liberal, donde las mujeres han entrado a la cancha para defender sus derechos y los hombres han caído notablemente en la escala de las prioridades es mejor repensar la estrategia y cambiarla: hay que dar más besos y hacer menos críticas.
De ahí que la recomendación de los expertos sea poner atención a ciertos puntos vitales:Haz de él una prioridad: incluso en las mujeres que no son feministas, en estos tiempos los hombres ocupan el último lugar de la tabla de prioridades, después de nuestro desarrollo personal, nuestro físico y los niños. Los expertos nos recuerdan que cuando uno desatiende al marido, arriesga su matrimonio, pone en riesgo también a los hijos, así que será mejor cambiar el orden en la lista.Ten sexo (con él): los especialistas apuntan a que las mujeres están locas si creen que el sexo puede caer a los últimos lugares de las preocupaciones y que ellos pueden sobrevivir sin relaciones físicas. Nos hacen ver que es mejor que pasemos listas a nuestras razones, especialmente cuando decimos que estamos cansadas, pero hay fuerza para hacer Pilates o yoga.Guárdate el resentimiento: tiene que ver con el hecho de que sentimos estar muy lejos de nuestras expectativas. Pero el tema de fondo se puede resumir en una sola frase: así como uno se cuestiona ¿por qué me casé con él?, la contraparte también se hace la misma pregunta que sería bueno tener presente ¿por qué él se casó conmigo?Sé buena y dale apoyo: los especialistas señalan que la amabilidad y el soporte son dos factores cruciales en la felicidad a largo plazo, en cambio, el desprecio, el estar a la defensiva y la crítica permanente son tres destructores garantizados.Quizás la mejor recomendación sea: “No paren de besarse. La boca es el portal emocional, la conexión entre la emoción y el sexo. Es bastante simple”.

3 de noviembre de 2009

No siempre es bueno estar feliz

El mal humor mejora la atención y facilita un pensamiento más prudente.
Por El Universal / México / GDA
Las personas malhumoradas poseen una inteligencia más aguda según un estudio realizado por un científico australiano y publicado en la última edición de la revista científica Australasian Science, informó hoy la cadena de radio ABC.
"La tristeza y el mal humor mejoran la capacidad de juzgar a los otros y también incrementan la memoria", asegura el profesor Joseph Forgas, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sydney.
"Mientras que un estado de ánimo positivo facilita la creatividad, la flexibilidad y la cooperación, el mal humor mejora la atención y facilita un pensamiento más prudente", explica el artículo.
"Nuestra investigación sugiere que la tristeza mejora las estrategias para procesar la información en situaciones difíciles", añade.

Forgas subrayó que las personas con un estado de ánimo más decaído poseen mayor capacidad de argumentar sus opiniones por escrito, por lo que concluyó que "no es bueno estar siempre de buen humor".
La investigación consistió en una serie de experimentos en los que se manipulaba el estado de ánimo de los participantes por medio de películas y recuerdos positivos o negativos.

Él mayor + ella menor: fórmula de la felicidad

Para los hombres, elegir una esposa más inteligente y algunos años menor son las claves para tener un matrimonio sólido.
Por BBC Mundo
Estas parejas tienen más probabilidades de sortear obstáculos y superar el paso del tiempo, especialmente si ninguno de los dos ha tenido un matrimonio anterior, dice el equipo de investigadores de la Universidad de Bath.
El estudio de estos especialistas ha sido publicado en la revista European Journal of Operational Research.
Analizaron las entrevistas con cerca de 1,500 parejas, casadas o en una relación comprometida, y siguieron al menos a mil durante cinco años, para ver cuáles habían sobrevivido.
Los hallazgos de estos expertos predicen, por ejemplo, un futuro feliz para la estrella Beyoncé Knowles, de 28 años de edad, y su marido el rapero Jay-Z, de 39.

En la salud y la enfermedad

Los investigadores descubrieron que si la esposa es cinco o más años mayor que el marido, hay tres veces más probabilidad de que el matrimonio acabe en un divorcio que si tienen la misma edad.
Si por el contrario él es mayor que ella, las posibilidades de felicidad marital se incrementan.
Si a esto se suma que la esposa tiene un mejor nivel educativo que el marido -como es el caso de Beyoncé, quien terminó la secundaria a diferencia de su esposo-, las oportunidades de felicidad duradera crecen aún más.
Aquellos que jamás se han divorciado tienen mejores perspectivas también. Pero las parejas en las que una de las partes se ha divorciado son menos estables que aquellas en las que ambos son divorciados.
El doctor Emmanuel Fragniere y sus colegas dicen que hombres y mujeres escogen pareja en base "al amor, la atracción física, la similitud de gustos, creencias y actitudes y los valores compartidos".
Pero afirman que valerse de "datos objetivos" como la edad, el nivel educativo y el origen cultural, "podría reducir el número de divorcios".

Embarazo a los 40: una posibilidad real

La tendencia de posponer la maternidad va en ascenso, mientras se van derribando los mitos que la rodean.
Por Camile Roldán Soto / end.croldan@elnuevodia.com
Estaba “clarísima”. Clemencia Gómez sería madre, pero sólo cuando se sintiera que había cumplido ciertas metas y estaba lo suficientemente madura y equilibrada para dedicarle tiempo de calidad a su criatura.
Como ella, muchas mujeres están postergando la maternidad por razones variadas, que incluyen lograr estabilidad económica, completar estudios o solidificar su relación de pareja.
“Llevaba un año diciendo: ya quiero quedar embarazada. Estaba terminando una formación en biodanza, mi pareja se había ido de viaje y el día que regresó quedé embarazada. No hubo realmente un plan, pero yo estaba buscando ya a Camila”, relata la mujer que tuvo a su pequeña a los 40 años.
A la oficina de los médicos ginecólogos José Somohano y Lauren Lynch llegan cada vez con más regularidad casos como el de Clemencia. Y atrás han ido quedando las reservas, tanto sociales como médicas, sobre la posibilidad de un embarazo pasadas las cuatro décadas.

En Estados Unidos, datos del Centro Nacional de Estadísticas de la Salud revelan que en el periodo del 1980 al 2004 el número de nacimientos en mujeres mayores de 30 se duplicó, a los 35 se triplicó y a los 40 casi se cuadruplicó.

Según estadísticas de la organización March of Dimes, para el año 2006 el 2.7% de los bebés en Estados Unidos nacieron de madres mayores de 40 años.
Mitos y realidades
Es incorrecto pensar que a partir de una edad específica se cancelan las posibilidades de un embarazo saludable. A la doctora Lynch, las mujeres le preguntan constantemente a qué edad ya no podrán ser capaces de tener hijos y su respuesta siempre es que “no existe tal cosa”.
“Si son fértiles, pueden tener bebés, asumiendo que están saludables”, establece.
“Antes se decía que pacientes de 35 años o más eran de edad avanzada. Eso es totalmente arbitrario y mucha gente se cree que porque tiene 37 años está muy vieja y no pude tener bebés. Cuando se hicieron estudios de amniocentesis, hace tres décadas, la probabilidad de aborto a los 35 era de 1 en 250. Como el riesgo del procedimiento era más o menos el mismo de tener un bebé con síndrome de Down después de los 35, se estableció esa edad como de alto riesgo”, explica la doctora con dos décadas de experiencia.
Los estudios médicos demuestran que algunas condiciones médicas tienen más posibilidad de desarrollarse en el feto mientras mayor es la madre pero, según Lynch, aún así, “en la mayoría de los casos, estadísticamente hablando, después de los 40 la mayoría de los bebés son normales”.
Salvo que la mujer sufra una condición médica particular, el riesgo más notable que enfrentan los embarazos a esta edad son los problemas cromosómicos, explica el doctor Somohano.
A menudo, el cuerpo detecta estas dificultades. Por ello, según aumenta la probabilidad de las mismas, también se incrementa la posibilidad del aborto espontáneo. Según estadísticas de March of Dimes, el riesgo para las mujeres entre 40 a 41 años es de 35% en comparación a 20% entre los 35 a los 39.
“Afortunadamente, hay muchas pruebas que pueden hacerse desde temprano para asegurar que el bebé viene bien”, señala Lynch.
Por ejemplo, con tan solo 10 a 12 semanas de embarazo puede optarse por la prueba conocida como CVS, que utiliza una aguja para obtener una pequeña muestra de la placenta y detectar cualquier anomalía cromosómica.
Las mujeres deben ser conscientes de que algunas pruebas que se ordenan como parte del protocolo médico tradicional siempre resultarán en una alta sospecha de anomalías sencillamente por la edad de la madre, sin que ello implique que haya problemas reales en el desarrollo de la criatura.
Casos especiales
Con la edad también aumenta la posibilidad de que la mujer sufra condiciones de salud que puedan afectar el embarazo. Las más comunes son la diabetes y la presión alta. Los médicos sostienen que en estos casos resulta aún más importante planificar la barriga, de manera que la enfermedad pueda ser controlada y monitoreada de antemano. Si el embarazo ocurre sin planificación es más difícil, pero no imposible, evitar consecuencias en el feto o la salud de la madre.
Brenda Rodríguez, una paciente de fibromialgia, quedó embarazada a los 40 años y, aunque inicialmente afirma que enfrentó dificultades para conseguir atención médica, su preñez transcurrió con total normalidad.
“Ni siquiera tuve náuseas”, apunta.
Al igual que Gómez, ella siente que disfruta de la maternidad en esta etapa de forma particular y ninguna de las dos cambiaría por nada su realidad actual.
“Siento que fue una decisión correcta. Sigo pensando que para uno ser mamá necesita de una madurez y una paciencia que se ganan a través de la vida”, manifiesta.
La infertilidad
Más allá del tema de las complicaciones médicas, la mujer que pospone la maternidad debe ser consciente de que, a medida que su edad avanza, puede ser más difícil lograr el embarazo.
Los estudios establecen que alrededor de un tercio de las mujeres entre los 35 a los 39 años tienen problemas de fertilidad en Estados Unidos. A los 40, casi la mitad enfrenta este tipo de dificultad.
Estas pueden ser causadas por algunas condiciones médicas como la endometriosis, los bloqueos en las trompas de Falopio o los fibromas benignos, para las cuales existe tratamiento médico.
Pero en general, aun con la ausencia de enfermedades, la fertilidad en la mujer tiende a ir mermando con la edad.
“Después de los 30, cada año cuenta, especialmente después de los 35. Cada año va descendiendo la posibilidad de concebir”, establece la doctora Lynch. De paso, aconseja a la mujer tener en cuenta que, a medida que la edad avanza, también disminuyen las posibilidades de éxito de los tratamientos de fertilidad.
Para prevenir complicaciones
• Visita a tu ginecólogo para un examen médico completo antes de quedar embarazada.
• Toma alguna multivitamina que contenga 400 microgramos de ácido fólico diarios, antes de quedar embarazada.
• Mantén un peso saludable.
• Come saludable e incluye en tu dieta alimentos ricos en ácido fólico y folate como los cereales y granos enriquecidos, habichuelas, vegetales de hoja verde y jugo de china, entre otros.
• No consumas pescados con alto contenido de mercurio, como el tiburón. Limita el consumo de atún enlatado a seis onzas a la semana. Durante el embarazo, es seguro comer hasta 12 onzas semanales de pescado con bajas concentraciones de mercurio incluyendo camarones o salmón.
(Fuente: March of Dimes)

30 de octubre de 2009

Romances intensos pero fugaces

¿Qué tan bueno puede ser dejarse llevar por las pasiones y al poco tiempo convivir o casarse?
Por El Mercurio / GDA/Chile
Apenas tres meses duró el matrimonio de Pamela Anderson con el productor Rick Salomon. Ambos se habían conocido en septiembre del 2007 y al mes siguiente, durante una pausa en el show de magia en el que la ex modelo participaba, se juraron amor eterno en una ceremonia de 90 minutos.
Pero dos meses después, la Corte Superior de Los Angeles declaró inválida la unión por “fraude”, antes las peticiones de Anderson y Salomon por separarse.
Fácil viene y fácil se va. La típica frase parece cobrar vida entre los fugaces e intensos romances de algunas parejas, que de manera poco usual, se dejan llevar por el ímpetu del amor y viven en el transcurso de un año, a veces un par de meses, el auge y caída de una relación.
Pero, el irse a toda marcha, ¿se trata de algo realmente perjudicial para una relación o es sólo una mala jugada que el destino tenía preparada a personas como Britney Spears y su ex Kevin Federline, Drew Barrymore y Jeremy Thomas?

“Cuando hay mucho entusiasmo y rapidez por vivir juntos, por el afán cortoplacista que generalmente hay en la gente de querer rápidamente concretar algunos estados, no me parece que tenga un buen pronóstico”, asegura la psicóloga y terapeuta de parejas Ximena Gac.

Si bien ella asegura que los tiempos para una mejor preparación de una pareja para dar el gran salto a la convivencia, depende de cada persona, estima que “de ninguna manera podría ser en menos de un año”.
“Por lo que he visto, se reduce un poco el fracaso cuando las personas se van a vivir después de dos años”, comenta por su parte la psicóloga de la Universidad Católica y terapeuta familiar Any Hutter.
“Durante ese período puedo ver al otro enojado, molesto, criticando, ver si es demasiado dominante, sumiso; ver cómo la persona va reaccionando frente a la vida, algo que en un mes o dos semanas no se ve”.
En un abrir y cerrar de ojos
Ocho segundos y dos milisegundos se demora un hombre en enamorarse, más o menos lo que se demoraría en sacar un encendedor de su bolsillo y ofrecerle fuego a una mujer.
Según un estudio dado a conocer este año en la revista Archives of Sexual Behavior, ese es el tiempo estimado en el que ellos tardan en sentir un flechazo.
Y es precisamente este estado, el enamoramiento, el que parece desencadenar los impulsos que aprietan el acelerador en una relación y, a veces, no con los resultados esperados.
“El concepto del enamoramiento no es lo mismo que el amor; hace que las personas se confundan, que proyecten en el otro lo que creen que les falta y crean que están ante el amor de su vida”, comenta la psicóloga de la Universidad Católica y terapeuta familiar Any Hutter.
Tal como lo explica la psicóloga, los defectos desaparecen en esta etapa.
En la crisis
“El tiempo es el mejor aliado”, dice Hutter, quien, al igual que la psicóloga y terapeuta de parejas Ximena Gac, mencionan las etapas de crisis como un factor trascendental para conocer a la pareja y sacudirse las nubes de la cabeza para regresar los pies a la tierra.
“El lado B de las personas sólo se conoce a través del tiempo”, dice Gac, quien agrega que es importante racionalizar que la pareja no es el príncipe o la princesa azul, sino que también tiene defectos.
“Cuando somos capaces de tolerar al otro con sus miserias, y sus características no son tan lindas, sabemos que estamos superando la etapa del enamoramiento”, para pasar a lo que llamamos amor.
En palabras de Hutter, esto sería “ver al otro en su totalidad y no intentar cambiarlo a imagen y semejanza de uno, ser capaz de tolerar los defectos, de apoyar al otro aunque no se esté muy de acuerdo con todo”.
El amor es una cosa que tiene más que ver con la estabilidad, no con los pajaritos en la cabeza, con los sentimientos estables y aceptadores, en que la persona no tiene que sacrificar todo por estar con el otro”, explica.

29 de octubre de 2009

La violencia doméstica no es una pérdida de control

Según un estudio, se utiliza como una herramienta de solución de conflictos en la pareja.
Por Agencia EFE

Jerusalén - La violencia doméstica es normalmente "calculada y no fruto de una pérdida de control”, según un estudio difundido por la Universidad de Haifa, en el norte de Israel."El 90% de las personas que son violentas en el entorno íntimo tienen un comportamiento normal fuera de la familia. No son criminales, conocen la ley y la respetan, pero dentro de su casa la violan”, explica a EFE Elia Perkis, profesora de Violencia Familiar y de Criminología en la facultad de Humanidades de la Universidad.Según su investigación, limitada a la violencia en la pareja, uno de los factores más importantes para que una discusión degenere en una agresión es “un cálculo de costo-beneficio” por parte del agresor.
"A pesar de que el cónyuge violento pueda percibir su comportamiento como una pérdida de control, no es tal y eso explica que el mismo individuo no pierda el control de la misma forma frente a su jefe o sus amigos,” asegura.La violencia, explica, “es calculada y se utiliza como una herramienta de solución de conflictos en la pareja”."No es que los maltratadores se sienten y planifiquen si van a insultar o agredir al otro, pero hay una especie de acuerdo tácito entre ambos que limita qué tipo de comportamientos son aceptables,” argumenta.Según Perkis, quien da una bofetada a su cónyuge lo hace, en la mayoría de los casos, porque sabe que no pagará un alto precio por ello, ya que forma parte de la dinámica normativa de la pareja."Ambas partes saben donde está la línea roja, incluso si nunca han hablado de ello,” asegura.La investigadora admite que “las emociones juegan un papel central en el conflicto íntimo y su escalada hacia la violencia,” pero matiza que “aunque el violento actúe motivado por emociones como la hostilidad, la vergüenza o la culpa, eso no significa que esté fuera de control,” sino que “esas emociones forman parte de un proceso de toma de decisiones".
Perkis divide lo que denomina “violencia íntima” en cuatro niveles: agresión verbal, amenazas de agresión física, agresión física moderada y agresión física grave.Los cuatro niveles “se siguen uno a otro en una secuencia escalada: alguien que utiliza la violencia verbal podría más adelante pasar a las amenazas de ataque y de ahí sólo hay un paso hasta cumplir la amenaza.”Según sus datos, cerca de 13,000 mujeres denunciaron violencia física a manos de sus parejas en Israel el pasado año.

Esposos y Padres

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